Gold Reserve Ltd. lleva años en una disputa legal con el gobierno venezolano por la confiscación de dos yacimientos estratégicos de oro y cobre. Hoy, tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el pasado sábado, la compañía minera observa una nueva ventana de oportunidad para recuperar y desarrollar activos de alto potencial que permanecen paralizados desde hace más de una década.
Antes de las expropiaciones ocurridas durante los gobiernos de Hugo Chávez y, posteriormente, de Maduro, Gold Reserve operaba los proyectos Brisas y Siembra Minera. En particular, el yacimiento Brisas destaca por su magnitud: alberga alrededor de 10 millones de onzas de oro, cuyo valor se estima en unos 44,400 millones de dólares, considerando los precios actuales del metal. Se trata de uno de los depósitos auríferos más relevantes del hemisferio occidental.
Paul Rivett, vicepresidente de la compañía, señaló que durante el fin de semana recibió múltiples llamadas de empresas mineras interesadas en estos activos. De acuerdo con el directivo, Gold Reserve ya analiza posibles esquemas de inversión o asociaciones estratégicas que permitan reactivar los proyectos bajo un eventual nuevo gobierno en Venezuela. “Lo que necesitamos ahora es experiencia operativa para llevar estos activos a producción”, afirmó Rivett. Al destacar que la empresa ha logrado conservar al equipo técnico y geológico que descubrió y evaluó los yacimientos.
El renovado interés se explica también por el vasto potencial minero del país sudamericano. Venezuela se asienta sobre algunos de los mayores depósitos de oro de la región. Aunque su desarrollo ha sido limitado por la inestabilidad política, la falta de inversión y el control de operaciones por grupos criminales y empresas extranjeras. Según Gold Reserve, sus antiguos proyectos estarían actualmente bajo la gestión del llamado Cártel de los Soles, con apoyo tecnológico chino.
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El cambio en el panorama político impulsó una fuerte reacción del mercado: las acciones de Gold Reserve se dispararon 103% en la Bolsa de Toronto. La empresa es una de las dos mineras norteamericanas que iniciaron arbitrajes internacionales contra Venezuela. Junto con Rusoro Mining, que también anticipa mejores perspectivas para recuperar compensaciones multimillonarias.
Más allá del petróleo, el acceso a minerales estratégicos ha sido señalado por autoridades estadounidenses como un factor clave para la reconstrucción económica venezolana. En este contexto, Gold Reserve apuesta a que el potencial de Brisas y Siembra Minera vuelva a convertirse en un motor de valor, tras años de incertidumbre legal y política.
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