La historia de Saniniu Kuryan Laizer, un minero independiente de 52 años, ha dado la vuelta al mundo tras convertirse en millonario de la noche a la mañana. Laizer descubrió dos de las piezas de tanzanita más grandes jamás registradas en el país africano, con un peso de 9.27 y 5.1 kilogramos respectivamente, marcando un hito sin precedentes en la industria extractiva local.
Las piedras preciosas, famosas por su distintivo color entre azul y púrpura, fueron halladas en las montañas de Mererani, al norte de Tanzania. Esta región es el único lugar del planeta donde se encuentra este mineral, lo que eleva significativamente su valor en el mercado internacional, especialmente en países como India, su principal destino de exportación.
Un éxito de la legalidad
En una ceremonia oficial organizada en la ciudad de Manyara para celebrar el hallazgo, el ministro de Minas de Tanzania, Doto Biteko, destacó que este evento es una prueba del éxito de las nuevas políticas gubernamentales. Anteriormente, el sector enfrentaba graves problemas de contrabando. En 2018, el entonces presidente John Magufuli ordenó la construcción de un muro de 24.4 km alrededor de las minas para controlar la producción, estimando que el 40% de la tanzanita se perdía en el mercado negro.
«Pasamos de una situación en la que los mineros independientes traficaban con la tanzanita a una en la que respetan los procesos. Y pagan las tasas gubernamentales», señaló Biteko. El gobierno adquirió las piedras por aproximadamente 3.3 millones de dólares (unos 2.9 millones de euros). Y anunció que ambas piezas se conservarán en el museo nacional para la posteridad.
Compromiso social
Por su parte, Saniniu Laizer expresó su deseo de utilizar esta fortuna para transformar su entorno. Con el pago recibido, planea construir un centro comercial en Arusha y una escuela cerca de su hogar. Reafirmando que el bienestar de su comunidad es su prioridad tras este histórico hallazgo.
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