La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que, hasta ahora, el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán no ha tenido repercusiones negativas en la economía mexicana ni en el abasto de gasolinas. Aseguró que el país se mantiene estable frente a la volatilidad internacional generada por los recientes acontecimientos en Medio Oriente.
Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que el tipo de cambio peso-dólar se ha comportado con normalidad, pese al repunte de los precios del petróleo en los mercados globales. “El peso se mantiene dentro de los márgenes habituales”, señaló, al destacar que no se han observado movimientos bruscos en los mercados financieros nacionales.
El pronunciamiento ocurre luego de que los precios del crudo se dispararan tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán y la respuesta posterior de Teherán, situación que interrumpió parcialmente el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo que se consume a nivel mundial. Este riesgo elevó la prima geopolítica y presionó las cotizaciones internacionales.
Te puede interesar: Onza de Oro alcanza nuevo máximo histórico por conflicto EEUU-Irán
En ese contexto, el West Texas Intermediate superó los 72 dólares por barril, con incrementos superiores al 8%, mientras que el crudo Brent rebasó los 79 dólares, también con alzas relevantes. Analistas han advertido que una interrupción prolongada del suministro desde Medio Oriente podría traducirse en mayores presiones inflacionarias.
Sheinbaum explicó que México cuenta con herramientas para evitar que estos choques externos se reflejen de manera inmediata en los precios al consumidor. En particular, destacó el uso del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) como mecanismo de amortiguamiento. “Frente a aumentos significativos del crudo, el gobierno puede reducir el IEPS para impedir que suba el precio de la gasolina”, puntualizó.
La presidenta añadió que su administración mantiene un seguimiento constante del entorno internacional. Con reuniones semanales con la Secretaría de Hacienda para evaluar riesgos y definir medidas preventivas. Reiteró que el objetivo es proteger el poder adquisitivo, mantener la estabilidad macroeconómica. Y asegurar el suministro de combustibles, aun en un escenario global complejo e incierto.
