El operativo para localizar a los tres mineros atrapados en la mina de oro Santa Fe ha entrado en una fase crítica de alta precisión técnica. Tras 255 horas de labor ininterrumpida, el Puesto de Comando Unificado ha redoblado esfuerzos mediante una estrategia combinada de control hídrico y perforación vertical que busca garantizar condiciones seguras para el ingreso de las brigadas a la zona de rampa.
Un total de 353 elementos pertenecientes al Batallón de Atención a Emergencias de la Sedena, la Secretaría de Marina, Protección Civil y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) trabajan sin descanso en el sitio del siniestro, ocurrido el pasado 25 de marzo. Los esfuerzos actuales se centran en el control de los niveles de agua y la estabilización de la presa de jales. Factores determinantes para avanzar hacia el refugio donde se presume que se encuentran los trabajadores.
Tecnología de bombeo y avances técnicos
Como parte fundamental de los trabajos en la denominada «zona cero», se puso en operación una bomba de 25 HP que comenzó a funcionar a las 23:50 horas. Esta acción ha permitido desalojar aproximadamente 12,600 litros de agua, logrando una disminución de dos metros en el nivel de inundación. Este descenso es vital para facilitar el ingreso seguro de los buzos y personal de rescate a las galerías inferiores.
Paralelamente, las autoridades informaron que la perforación del barreno estratégico, esencial para establecer comunicación y suministrar aire, presenta ya un avance de 79 metros lineales. Al mismo tiempo, se analiza el retiro de material en el contrapozo 81. Una maniobra que se planea ejecutar con sumo cuidado para no interferir con las operaciones críticas de bombeo. La coordinación entre autoridades estatales, federales y personal especializado de la empresa minera mantiene viva la esperanza. De hallar con vida a los trabajadores en una de las operaciones de rescate más complejas registradas en Sinaloa durante este 2026.
